lunes, 6 de marzo de 2017

Programa de febrero 2017




Esto ha sido largo, pero por fin volvemos con otro Acantilado. Pido disculpas por la tardanza, pero en enero se nos cruzó la gripe, esa señora siempre inoportuna; en febrero hemos tenido que lidiar con la técnica, las meigas y todo lo que pudo salir mal, hasta el punto que no hemos emitido el programa; como el trabajo de preparación estaba hecho y teníamos mucho que contar, hemos decido preparar el sofrito directamente en casa con los elementos que tenemos. Algo se nota, pero creo que todavía es un programa que se puede escuchar.



Hemos empezado con un dúo que hemos descubierto en el Retiro de Madrid, Panakos project, que tocan el handpan, un instrumento que cada vez se escucha más en las calles y que parece creado para ello.

Ha habido más cosas, pero los platos fuertes se los han llevado Antonio José, un compositor desconocido para muchos y que era la gran esperanza para la música española en el siglo XX, a decir de Maurice Ravel, que algo sabría de ello. Pero se cruzó una guerra, las envidias y fue asesinado en octubre de 1936. Hora es de reivindicarlo.


El otro plato fuerte ha sido la presentación del último disco de Carmen Linares, Verso a verso, con poemas de Miguel Hernández y que es una joya que uno se pasaría días y días escuchando. Si no tenéis paciencia en escuchar el programa, al menos mirad este vídeo con la Linares.

sábado, 14 de enero de 2017

Acoso

La noticia ya es conocida, es de hace varios días: una niña de 13 años se ha suicidado en lo que parece un episodio más de acoso escolar. Trece años: suicidio. ¿Nos estamos volviendo locos en esta sociedad? Yo lo que quisiera es que la próxima vez que haya que discutir y negociar sobre una nueva ley de educación, además de la siempre presente discusión sobre el tiempo que se dedica a la religión, que todavía no sé por qué tiene que ocupar ni un solo minuto de la escuela, o de la discusión sobre las materias a enseñar, el personal piense un poco también que un sistema de enseñanza que se precie discute antes cuantos alumnos hay por clase, y cuantas horas dedican los profesores a formarse, y cuantas a continuar con su formación. Un sistema de enseñanza que se precie coloca a los colegios (públicos, por supuesto) en el centro del barrio, y después aparece la biblioteca (pública, por supuesto) al lado del colegio, y después el gimnasio (público, por supuesto) donde van a ir los abuelos que acompañan a los chavales; ya vendrán después las cafeterías y las tiendas a instalarse alrededor buscando los clientes. Un sistema de enseñanza como es debido hace todo lo habido y por haber para que la profesión de docente sea la más apreciada por la sociedad. Con un sistema de enseñanza diferente quizá se podrían detectar antes casos como el de Murcia, o quizá no, pero al menos se habría intentado.

Alguno pensará que es utópico lo que he dicho arriba, que no existe un solo país con un sistema de enseñanza con lo que yo pido, pero no he hecho más que tomar ejemplos concretos de la Enseñanza en Holanda y Finlandia.





domingo, 18 de diciembre de 2016

Rautavaara

Se acerca el final de año y dentro de poco nos invadirán los resúmenes de lo que ha pasado, nos hablarán hasta la saciedad del Brexit y de Trump, y se harán las listas de los conocidos y los ilustres que han dejado este mundo en 2016, pero en muy pocos sitios encontrará el lector referencias a la figura de Einojuhani Rautavaara. En la prensa española no especializada todavía deben estar estudiando como se pronuncia su nombre, porque no ha habido manera de encontrar ninguna reseña desde que murió el pasado julio.

Lo cierto es que Rautavaara ocupa una plaza importantísima en la composición musical de la parte final del siglo XX y estos comienzos del XXI. Dice la leyenda que un día, allá por los años 1940, se presentó en la Academia Sibelius de Helsinki, el conservatorio más importante de Finlandia y una de las grandes escuelas europeas, diciendo que quería ser compositor. Acabó componiendo, siendo profesor de la propia Academia, y con el tiempo se ha convertido en la gran figura de la música finlandesa que todos consideran hoy como el máximo heredero de ese monstruo que fue Jan Sibelius. 

Fue muy prolífico, escribió varias sinfonías y un número importante de obras orquestales; como buen finlandés también dedicó una parte importante de su producción a la música coral, que es la puerta por la que yo entré en lo que conozco de su obra. Como no quiero que nadie salga corriendo, traigo aquí algunos ejemplos de lo que podríamos llamar lo más asequible de su producción. 


En primer lugar, una de sus sinfonías, Cantus Articus, obra para orquesta y una grabación de pájaros que el propio Rautavaara había grabado. Se escucha fácilmente, el máximo atrevimiento de Rautavaara es haber traído la grabación de los pájaros a la sala de conciertos, y hacerlos revivir a través de las escalas que hacen las maderas, las flautas principalmente. Los más atrevidos pueden también ir a sus muchas obras dedicadas a los ángeles, no tan “amables” algunas de ellas.





El segundo vídeo es una obra coral a capella, Canticum Maria Virginis, que es de las últimas que yo he descubierto y que se ha convertido rápidamente en una de mis preferidas. Ya desde los primeros compases se escuchan esos intervalos de segunda que tanto van a definir a la música contemporánea a capella; aquí suenan casi como esas copas con agua por las que frota uno el dedo: transparencia pura. Aparece luego un cantus firmus de las altos, que será después contestado por las voces de hombres. Obra difícil de interpretar, obra asequible para el público curioso, obra siempre emocionante, espero el día en que pueda escucharla en concierto por un buen coro, pero no será fácil!
 

Y ya para terminar otra obra a capella, un auténtico “best seller” dentro de la música coral. Sin duda su obra más conocida e interpretada en el mundo coral, que merece una corta introducción: Rautavaara quería componer una obra con textos de García Lorca cuando recibió un encargo del coro Tapiola, un coro infantil de una calidad extraordinaria e inimitable. La obra fue escrita para voces iguales y en traducción finlandesa. Tiempo después Rautavaara realizó la versión que traigo aquí, la más interpretada, para voces mixtas y en castellano. Recoge varios poemas de Lorca y, modestamente, a mí me parece que Rautavaara demuestra perfectamente que a Lorca no solo le pueden cantar los flamencos, y que ha interpretado perfectamente el mundo misterioso y simbólico de Lorca, sobre todo en los poemas El grito y La muerte. Pero esto es una cuestión también de gustos, y reconozco que con un buen coro por en medio yo no soy imparcial… Que lo disfrutéis.

   

domingo, 27 de noviembre de 2016

El Acantilado de noviembre 2016



En el programa de hoy 27 de Noviembre hemos querido elaborar nuestra lista de premios Nobel de literatura alternativos al de Bob Dylan. No se trata de poner en cuestión lo que Bob Dylan ha recibido, y que parece que no irá a recoger, sino de pasar un rato dándole a la imaginación y disfrutando un poco de cantantes y poetas que nos han hecho disfrutar desde hace ya unos cuantos años. La lista es por supuesto muy discutible e incompleta, pero el programa solo da para una hora y siempre nos quedará el blog para ir subiendo cosas que se nos han quedado en el tintero.

Antes, como pequeño aperitivo, hemos hablado de Orfeo Chamán, la última grabación de L'Arpeggiata, disco que nos ha gustado y sobre el que volveremos en alguna otra ocasión.

Que lo disfrutéis.


 


miércoles, 26 de octubre de 2016

Laurent Binet: La séptima función del lenguaje


Qué tienen en común Miterrand, Giscard d’Estaing, Althusser, Roland Barthes, Umberto Eco, con Michel Rocard, Julia Kristeva, Sollers, Derrida o Deleuze? Todos son personajes reales tomados por Laurent Binet para su última novela, cuya acción arranca con la muerte de Roland Barthes, atropellado por una camioneta el 25 de febrero de 1980. La novela parte de la hipótesis de que se trata de un asesinato, y en la investigación participarán los servicios secretos franceses, los candidatos a las elecciones presidenciales (Miterrand ganaría sus primeras elecciones presidenciales no mucho después) y toda una cohorte de filósofos y escritores. Todos con un interés común: Barthes había descubierto una séptima función del lenguaje, una evolución de lo conocido hasta el momento, que permitirá a aquél que la posea desarmar dialéctica e intelectualmente a cualquier oponente. Se imagina el lector el poder de dicha función en manos de un político o de un filósofo? 

A través de esta divertida novela de Laurent Binet el lector hará un recorrido por el paisaje político, cultural y social de principios de los años ochenta. Personajes reales son transformados en personajes de una trama policiaco-política donde están en juego el poder dentro de una logia que se dedica al arte de la dialéctica, así como el poder a secas: no desvelo gran cosa si digo que un futuro presidente francés ganará las elecciones gracias a sus malas artes en un debate en el que desarmará a su oponente gracias… a la séptima función del lenguaje que tenía Barthes en su poder cuando fué asesinado.



Ficción y realidad se mezclan en esta deliciosa novela policial que, aunque con algunas páginas de más, nos ha hecho pasar momentos magníficos. Aparece ahora traducida al castellano y editada por Seix Barral, perdón, por Planeta.

Por aquellos años este señor estaba muy de moda, aunque por supuesto no era el único: Alan Stivell



domingo, 23 de octubre de 2016

Programa 23 octubre 2016




Nueva emisión de El Acantilado, hoy, como es costumbre, con una mezcla de muchas cosas, pero una parte importante del programa la hemos dedicado a hablar de las jornadas del CTDEE, y a presentaros a Serge Mestre y su última novela, Ainadamar - La fontaine aux larmes. Como él mismo explica en nuestro programa, se trata de una novela que pone voz a los últimos años de García Lorca, con sus viajes a Cuba, a Nueva York, entre otros momentos, pero también da voz a quienes fueron asesinados con él en Viznar: el maestro Dióscoro Galindo y dos banderilleros anarquistas. Que lo disfrutéis.


 PD: Ya va siendo costumbre, mala costumbre, que solo aparezcamos por aquí una vez al mes, coincidiendo con la emisión del programa de radio. Nuestro deseo es venir más a menudo, pero el día no da más de sí; las ideas y las ganas de compartir cosas con vosotros no nos faltan, seguid atentos por si conseguimos venir más a menudo.